San Pío de Pietrelcina: "Fotocopia de Cristo"
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Sé que la expresión fotocopia de Cristo, sobre todo cuando las máquinas
fotocopiadoras consiguen copias tan iguales al original, no se puede aplicar
ni al santo más santo. Pero un buen hermano y amigo mío, el humilde y
santo capuchino fray Modestino de Pietrelcina, hijo espiritual del Padre Pío, se la
aplicaba a su Padre espiritual, muy convencido de decir la verdad.
Fray Modestino falleció en San Giovanni Rotondo el 14 de agosto del 2011, a
la edad de 94 años. No había frecuentado la universidad ni cursado la enseñanza
secundaria, pero su bagaje de ciencia divina era muy llamativo. Sin perderse en
elucubraciones teológicas, con la expresión fotocopia de Cristo quería expresar
el gran parecido que descubría entre el Padre Pío y Jesucristo. En este sentido
uso yo aquí la expresión fotocopia de Cristo.
En la vida del Padre Pío de Pietrelcina hay muchas cosas desconcertantes e inexplicables
para la ciencia; como la hipertermia: subida de su temperatura corporal
hasta los cuarenta y ocho y más grados; la alimentación: con frecuencia, una sola comida
al día cuando la tomaba y muy escasa para una jornada de quince o dieciséis
horas de duro trabajo; la bilocación: sin abandonar San Giovanni Rotondo, se le vio
en otros lugares de Italia y de fuera de Europa; el conocimiento de las conciencias:
son muchos los que afirman que, al acercarse a su confesonario, escucharon de sus
labios la lista completa de los pecados con frecuencia olvidados por la distancia
de los años que tenían que manifestar al confesor; el don de profecía: en 1959, respondió
al saludo que el cardenal Montini le envió desde Milán con el comandante
Galletti, hijo espiritual del Padre Pío, con este mensaje: Escúchame atento, Galletti.
Di a su Eminencia que, cuando muera este Papa, él ha de ser su sucesor; el perfume:
lo describen como agradable, sutil y delicado, mezcla de violetas y de rosas, y, entre
los que confiesan que lo han percibido, unos lo han disfrutado en presencia del
Padre Pío y otros a miles de kilómetros de distancia, unos en vida del Santo y otros
después de su muerte, algunos sabedores de este fenómeno y otros sin conocer
siquiera la existencia del Fraile capuchino...Y si las llagas, vivas, abiertas y sangrantes
durante cincuenta años, fueron un problema sin solución para la medicina y la
psicología, no lo fue menos su desaparición completa, el día de su muerte, sin dejar
huella ni cicatriz alguna. Éstas y otras muchas cosas excepcionales se dieron en la
vida del Padre Pío.
Pero el Padre Pío es también otra realidad. Es el seguidor humilde, obediente,
caritativo y alegre de san Francisco y de santa Clara de Asís; es el enamorado de
Cristo; es el sacerdote santo y celoso; es el devoto de la Virgen María, que tiene
siempre en sus manos el rosario; es el hermano que vive para sus hermanos; es el
creyente que busca en todo la gloria de Dios y la salvación de las almas...
San Pío de Pietrelcina, fotocopia de Cristo
Esta otra realidad -el Padre Pío- tiene, sí, los cinco rasgos que señaló el papa
Pablo VI, el 20 de febrero de 1971, en su discurso al superior general de los capuchinos
y a sus consejeros generales: «Celebraba la misa humildemente, confesaba
de la mañana a la noche y era, aún si difícil de admitir, el verdadero representante
de los estigmas de nuestro Señor. Era hombre de oración y de sufrimiento». Y tiene
también otros que, por asemejarle al Hijo de Dios hecho hombre, nos permiten
llamarle, una y otra vez, como lo hacía fray Modestino: fotocopia de Cristo.
En este opúsculo, en los cinco primeros capítulos comentaré los rasgos que
señaló Pablo VI. Presentaré, después, otros diecisiete, no todos los que tengo en mi
mente. Quiero dejar la puerta abierta para que los descubran los lectores. Mi deseo
es que, tanto los que yo indico como los nuevos que se descubran, sean motivos
para bendecir al Señor y llamadas a hacerlos realidad en la propia vida.
Y para el caso de que haya lectores que desconocen quién fue el Padre Pío,
ofrezco, como Apéndice, unos datos biográficos del Santo, que les ayuden a
ubicarlo en las fechas y en los lugares en que vivió.
Elías Cabodevilla Garde (+)